La terapia Gestalt es eficaz en situaciones de ansiedad, inseguridad personal, depresión, dificultades de comunicación, pérdidas y/o duelos no superados, falta de auto-estima...
A veces, las personas sufrimos malestares vitales que no podemos definir; en este caso, el trabajo terapéutico persigue la identificación de la causa del desasosiego, y el restablecimiento del bienestar emocional.
Desarrollo del proceso:
En la primera sesión, el terapeuta identifica con claridad la demanda del cliente, y juntos establecen objetivos a alcanzar al final del proceso.
Las metas tienen que ser concretas y medibles, alcanzables al final del proceso terapéutico. Por ejemplo, un objetivo podría ser: “Quiero superar mi separación”. Es un enunciado concreto: terapeuta y cliente podrán comprobar si el objetivo ha sido alcanzado, si se han posibilitado acciones y/o el enfrentarse a situaciones inabordables hasta entonces.
Contrariamente, la declaración “quiero estar bien” o “quiero estar mejor” es inconcreta y difícil de medir: en este caso, el terapeuta ayuda al cliente a definir mejor su necesidad y a establecer objetivos realistas.
Se trata de saber dónde estamos y a dónde queremos ir. Ponerse en marcha sin un rumbo claro, no conduce lejos...
En la primera visita también se pacta un número de sesiones, al final de las cuales se evaluará la consecución de los objetivos. El número inicial de sesiones suele ser de diez, a razón de una por semana.
Al final del primer bloque pactado de sesiones, cada persona decidirá si quiere continuar o no, profundizando en los mismos objetivos, definiendo unos nuevos, o simplemente atendiendo en cada sesión al momento presente, para un mayor auto-conocimiento.
El hecho de pactar un número de sesiones no obliga a hacerlas todas; sin embargo, es recomendable, para aquella persona que desee abandonar el proceso, tener una última sesión de cierre con el terapeuta y exponerle en persona las razones por las cuales desea no concluirlo. El proceso de terapia personal puede tener momentos dolorosos, y los periodos de transición pueden ser difíciles de sostener. En esos momentos, mecanismos de evitación, o resistencias, pueden llevar a una persona a abandonar el proceso aduciendo, por ejemplo, dificultades económicas o de horario.
El terapeuta ayudará al cliente a identificar la dificultad - lo cual no implica obligarle a continuar con el proceso, sino a que tome conciencia de lo que le obstaculiza, y a que se responsabilice con conciencia de su decisión.
Duración y precio de una sesión en individual:
La duración es de una hora, y el precio de 50€.
Ofrezco una sesión informativa gratuita de 30 min para una primera toma de contacto.
Condiciones especiales para personas necesitadas sin recursos.